The Guardian: No me mantuvo con la misma tensión que en ‘Casino Royale’ y el villano es demasiado débil. Es un Bond de crash-bang, alto en acción, bajo en sarcasmo, grande en escrnarios glamurosos, corto en producto final. Me ha decepcionado que hubiera tan poco diálogo y tan poco flirteo en el personaje: Forster y Paul Haggis, Neal Purvis y Robert Wade claramente han pensado que lo mejor es quitar cosas en favor de más explosiones. Tal vez éste sea el Bond que los fans quieren, pero yo no.
Times Online: Es James Bond, con licencia para aburrir. ‘Quantum of Solace’ puede ser la secuela de ‘Casino Royale’, pero carece del ritmo de aquella. Bond es un tío aburrido que corre de país en país con el acelero de Jason Bourne, incluyendo escenas rodadas en Panama, Chile, Italia, Mexico y Austria, en una trama sobre el suministro de agua potable. ’Quantum of Solace’ ya no tiene la ironía o la inteligencia de los films de 007. Con una hora y 40 minutos de metraje, es el Bond más corto de todos, pero de alguna forma se hace interminable.
BBC: Es un film que parece ser la segunda parte de una trilogía, siendo éste segundo acto el más desolador. La naturaleza de la película deja fuera a los que adoraban los gadgets, artilugios y ocurrencias de Bond mientras luchaba con villanos sin rostro.
The Telegraph: Le debe demasiado al montaje de fuego ráido de los thrillers de Bourne. Es un film más oscuro, y media hora después de la secuencia pre- créditos iniciales, todo se desmorona. Uno se pregunta si Marc Forster y los guionistas Paul Haggis y Neal Purvis no han intentado distanciar demasiado el film de las tramas clásicas de Bond. Las escenas con diálogos y marcas al fondo son estúpidas, y el argumento tiene tantos saltos y maquinaciones que es fácil perder el ratro y no saber quien engaña a quien. Y sí, en varias ocasiones, cuando justo vas a consultar tu reloj para ver cuanto queda, la película te sorprende.
The Daily Mirror: En su mayor parte, no se parece a un film de Bond. Ni una vez Craig dice ‘Mi nombre es Bond, James Bond’. No hay Q, no hay cachibaches. Incluso vemos a Bond con un rebeca. No hay ironía ni cejas arqueadas…No decepciona del todo, pero no esperéis la brillantez de ‘Casino Royale’.
Empire: En una era marcada por la sensación de franquicia, es admirable que ’Quantum of Solace’ sea la película de Bond más corta hasta la fecha eliminando los manerismos de Bond: la ironía, escenarios exóticos, Q y Moneypenny. Todo en éste film esta montado como si fuera una escena de acción, lo que significa que al final hay que descontrolar para mantener el ritmo, con el veterano coordinador de doble de Bourne, Dan Bradley, montando brutales y devastadoras luchas cuerpo a cuerpo y persecuciones. Aunque es excitante, no es exactamente la idea que tengo de entretenimiento. Para seguir en el juego, quizás la próxima película le deje a Bond ser él mismo.

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